Las tardes son eternas,
en esta oscura luminosidad,
mi mente fallece y no puedo respirar,
veo los chorros de sangre,
que brotan de vírgenes rosas,
blancas,
bellas
y tiernas,
la canción de que 'este no es mi mundo'
se repite con la frase;
'hacer que todos paguen'
hoy con negras ropas,
hablo de un futuro que no existe,
yo hago que todos paguen,
y como si de una película de terror se tratase,
convierto el agua en sangre,
negra,
que brota de mis venas,
y mientras siento el delirio
de dormirse que lleva el cortarse,
tiño mis pulmones de negro,
con el humo de un cigarro,
mientras sigo ese dulce sueño de la muerte eterna.
''No podremos arreglarlo, al final se rompió.''
No hay comentarios:
Publicar un comentario