Gemidos,
gruñidos,
arañazos
y mordiscos,
en nuestras guerras,
diarias,
con besos y
caricias,
trasmisiones de amor,
en estas horas,
de calor y
frío,
siempre te tengo,
pegando tu oreja a mis labios,
para oír tus palabras,
suplicándomelo,
que te lo diga,
mientras agarro tu cabeza,
enredo mis dedos en tu pelo,
y casi sin aliento,
con voz rota,
y jadeos,
salen disparadas,
a tu oído,
y con placer,
de oírlo,
me agarras,
y los dos,
juntos,
nos convertimos en uno,
una vez más.
''Te quiero.''
No hay comentarios:
Publicar un comentario