Arde como la hierba,
que muere entre mis dedos
y en cenizas se convierte,
oscuras sombras y canciones,
cantan memorias de dolor,
como el corazón,
arde entre tus dedos,
y las llamas te queman,
en cenizas te conviertes,
la sangre se evapora y
vuela en el aire,
con las amapolas,
por esporas te reproduces,
y las dulces luces,
que te adornan cuentan,
historias que viviste,
crees creer,
que eres él,
con el 'tic-tac'
de el reloj que te acompaña,
tu vida se acaba,
las luces se apagan,
y ahora ya no hay nada,
deja de cantar,
cesa el soñar,
apreta el botón,
y te apagas,
muérete en mí.
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