Sé que ya he escrito antes, pero aquel es de post este es de cuaderno... De aquel del que te hable de -sueños- pero es lo único que sé hacer cuando no te tengo.
Es tan difícil estar sin ti, cada vez que te pierdo no sé qué hacer, todo se derrumba, mi alma tirita de frío por perder a su guerrero, mi corazón tiembla porque piensa que no vas a volver y mi mundo se derrumba porque su talón de Aquiles desaparece... Todo se vuelve un infierno complicado, se vuelve hasta respirar y siento que moriré de pena como las tortugas de agua, que necesitan un compañero.
La música que tu me regalas riega con cuenta-gotas mi corazón para que no se seque, pero el único que ve mi herida, la cura y riega como debe eres tú y sin lo poco que tengo de ti...
Me pierdo, flaqueo y muero.
Me deshoriento, todo se vuelve un laberinto que sin mi guía me pierdo y muero congelada en la nieve de mi mente.
Solo tú sabes resolver este rompecabezas que es mi vida, el que ahuyenta los monstruos de mi imaginación para que mis miedos no me hagan daño, el que me ayuda a salir de mi mundo me trae a la tierra y la pone a mis pies. Tratándome como una princesa siendo una plebeya sin blanca.
Tu eres mi medicina, mis antipsicóticos, antidepresivos, mi válium... Y sin ti el caos, el miedo y las ganas de morir vuelve.
Cuando digo que te necesito no es a broma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario